miércoles, 15 de agosto de 2007

A 30 años de su muerte, Elvis sigue siendo el Rey

Clubes de fans de todo el mundo organizaron importantes ceremonias para el 30 aniversario de la muerte del cantante, que se cumple este 16 de agosto.
Memphis y Las Vegas (EEUU.)- El rey ha muerto. ¡Viva el rey! Treinta años después de la triste muerte de Elvis Presley la admiración por el “rey del rock and roll” sigue intacta.
Clubes de fans de todo el mundo organizaron importantes ceremonias para el 30 aniversario de la muerte del cantante, que se cumple este 16 de agosto.
Mientras en Memphis, donde se encuentra “Graceland”, la que fuera casa de Elvis, se realizan desde el 11 hasta el 19 de agosto más de 30 eventos, a los que se espera asistan unas 50.000 personas, en Berlín se presenta la exposición más grande sobre el artista fuera de Estados Unidos.
Y la industria de la música aprovechó la ocasión para lanzar gran cantidad de nuevas ediciones de sus películas y discos. Posiblemente, Elvis Presley fue de verdad el músico más influyente de la historia de la música pop. “Sin Elvis ninguno de nosotros lo hubiese logrado”, admitió el pionero del rock and roll Buddy Holly. Y John Lennon afirmó sin rodeos: “Si Elvis no hubiese existido, no hubieran existido los Beatles”.
Lo que hace tan especial a Elvis Presley en los años 50 es la novedosa mezcla de la música country “blanca” y la tradición “negra” del “rhythm and blues”, con un bajo de fondo.
Y, quien fuera en el pasado un hijo mimado y tímido, interpretaba sus canciones sobre el escenario con tanta sensualidad, que las adolescentes y jóvenes se desmayaban al verlo. Los sectores más conservadores de Estados Unidos se temían un deterioro de las buenas costumbres.

En una ocasión, Elvis, famoso por sus sensuales movimientos de caderas, sólo pudo ser mostrado de la cintura para arriba en una emisión televisiva. Sin embargo, para toda una generación se conviritió en un ídolo: un rebelde, que rompió las barreras de origen, color de piel y convención.
En todo el mundo se propagó una fascinación casi histérica por el cantante. Pero Elvis no fue sólo un hombre idolatrado, sino también un hombre angustiado y solitario.
El 16 de agosto de 1977, con sólo 42 años, fue hallado muerto, tirado boca abajo, en el baño de “Graceland”. “Muerte por ataque cardíaco”, indicó el médico.
Según análisis de laboratorio posteriores, el ataque cardíaco fue causado aparentemente por su obesidad y los años de abuso de los medicamentos.
“No podía soportar ver en qué se había convertido y anestesiaba el dolor siempre que podía”, dijo su biógrafa Alanna Nash.

Sin embargo, Elvis había logrado lo que se considera era el sueño americano. Hijo de un trabajador temporario y una costurera de Tupelo en Mississippi, se convirtió en una leyenda del rock, tras haber salido de un ámbito sumamente pobre.
Cuando cumplió 10 años, sus padres le regalaron una guitarra, que costó 7,90 dólares, en lugar de la ansiada bicicleta. El muchacho que con frecuencia era blanco de burlas en la escuela, aprendió solo a tocar el instrumento y gracias a su musicalidad y sus experiencias en el coro de la iglesia pronto pudo tocar profesionalmente.
Cuando en 1954, la radio transmitió el primer rock and roll de Elvis, “That’s All Right Mama”, el discjockey tuvo que pasar el disco 15 veces por la gran cantidad de pedidos de los oyentes.
Para el siguiente sencillo hubo 6.000 encargos anticipados, y a partir de allí el ascenso fue meteórico. Desde 1954 se vendieron más de 1.000 millones de discos de Elvis, una cantidad nunca alcanzada por otro artista.
Además, fue galardonado con tres Grammy y está incluido en tres Salones de la Fama musicales. Elvis también participó en más de 30 películas de Hollywood, en general más bien sencillas, siempre en su papel de irresistible rompecorazones.

Sin embargo, en la vida privada, su situación era difícil desde hacía tiempo. Durante su misión militar en Friedberg, en Alemania, entre 1958 y 1960, conoció a Priscilla Beaulieu, la hija de 14 años de un soldado, con la que se casó en 1967. Exactamente nueve meses después de la boda, nació Lisa Marie.
Pero la relación de pareja se deterioró. Priscilla se quejaba por el círculo vicioso de somníferos, estimulantes y tranquilizantes en el que había caído Elvis, y por el escaso tiempo que quedaba para la familia.
En 1973 se divorció. El “Rey” logró todavía algunos éxitos, como su programa de televisión “Elvis - Aloha From Hawaii”, que en el mundo era seguido por más de 1.000 millones de espectadores, pero cada vez era menos él mismo.
Sufría porque quienes habían sido en el pasado sus admiradores, como los Beatles y los Rolling Stones, eran cada vez más famosos que él.
Hinchado y con temblores, al final sus amigos casi no podían convencerlo de subir al escenario, ni hablar de que moviera la cadera. Su última canción la grabó en agosto de 1977 en su casa.

El título fue “Way Down”, camino hacia abajo. Unos días después murió.
“Nadie mató a Elvis excepto Elvis”, declaró su controvertido manager, el “coronel” Tom Parker. Las ventas de sus discos se dispararon. Durante décadas, Elvis mantuvo el primer lugar de la lista de “Forbes” de los muertos famosos con mayores ingresos.
En 2006 se situó segundo con 42 millones de dólares, detrás del también cantante Kurt Cobain, fallecido en 1994.
“Elvis murió en un momento, en el que su muerte sólo le podía hacer bien a su fama”, sostuvo el biógrafo Samuel Roy.

SITIO OFICIAL DE ELVIS PRESLEY