viernes, 22 de agosto de 2008

Convertido en un objeto de culto, el mítico Citroën 2CV cumple 60

La historia de un auto sencillo, barato y amado por la gente. "Clarín" lo recuerda en la siguiente notita de la nostalgia.
Cuatro ruedas bajo un paraguas. Auto económico y seguro, capaz de transportar dos personas y a 50 kilogramos de carga, con un máximo confort". En 1936 ese fue el concepto de diseño del Citroën. Pero el inicio de la Segunda Guerra Mundial dejó parados a los 250 prototipos que estaban en pleno ensayo. Hubo que esperar hasta el 7 de octubre de 1948 para conocer el proyecto final: en la 35° edición del Salón del Automóvil de París se mostró por primera vez el 2CV, modelo que rápido invadió las calles europeas y luego fue adoptado por el público argentino.
Originalmente tuvo un motor de 375 cm3, con dos cilindros y una potencia de 9 caballos. Su concepción era sencilla, pero podía adaptarse a cualquier camino gracias a su tracción delantera, a la suspensión independiente y a su bajo peso. Su versatilidad, su bajo precio y su mínimo consumo de combustible (de 4 a 5 litros cada 100 kilómetros) fueron las razones de su éxito. Era conocido como "el auto que nunca volcaba". El 27 de julio de 1990 dejó la línea de producción el último 2CV en Portugal. En total se fabricaron 5.115.268 unidades.
Llegaron a la Argentina en 1958, importados de Francia y Bélgica. Pero el furor fue cuando empezaron a fabricase acá. Inicialmente fue en Jeppener, Brandsen, y en 1960 la producción se mudó a Barracas, lugar donde hoy están los talleres de Clarín. De allí salieron 76.843 unidades del 2CV. Hoy, para muchos, son un objeto de culto.
El 31 de diciembre de 1979, Citroën Argentina Sociedad Anónima cesa su actividad en el país, y con ella la vida de uno de los modelos más amados por los argentinos

Recomendamos leer:
Historia del Citroën 2CV, en Wikipedia
Historia del 2CV en Argentina, por Daniel y Marta Di Pasquo.
"La Rana", un sitio para el citronauta argentino.

Comercial del Citroën 2CV