miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Querés volver a sentirte un chico?

Habrá que ver qué fibras se mueven. Qué sensaciones se activan. Y qué operaciones realiza el cerebro para que la memoria retenga determinados recuerdos y descarte muchos otros. Y aunque la ciencia siempre tendrá las respuestas a estos interrogantes, la publicidad, de vez en cuando, parece construir ejecuciones precisas para que un comercial, que tiene como objetivo primario vender un producto y construir una marca, termine convirtiéndose en una suerte de pieza de culto para gran parte de una generación.
Son muchos los avisos argentinos que han quedado en el incosciente colectivo, transformando a la publicidad en una industria clave para la formación social y cultural de muchos de nosotros, por ser disparador y reflejo -a la vez- de las motivaciones, aspiraciones, necesidades, usos y costumbres de muchos de los diferentes públicos.
Como una mínima muestra de las consecuencias de la publicidad en la gente, les armé este mix de comerciales viejos de una categoría que siempre nos hace sentir como chicos: los chocolates.
Hay piezas históricas de la publicidad argentina, jingles inolvidables y un hallazgo que no anda circulando por en el sitio de "El clan de la nostalgia" en YouTube. Imperdible.

LOS ELEGIDOS

Tubby 3 y 4





Uno de los jingles más recordados para toda una generación. Los que tenemos treinta y pico lo podemos cantar casi sin errores. Parte del mérito lo tuvo Rubén Goldín (uno de los rosarinos más famosos de la trova) y Claudia Brant, los intérpretes. El recurso creativo, la animación, algo que siempre funciona si está bien ejecutado. Por otra parte, el éxito de la banda musical está directamente vinculado a esa elección, que puso al sonido en primer plano. Habría que preguntarse por qué dejó de existir esta golosina tan metida en la cabeza de los consumidores gracias a este comercial de 1984.

Chocolate Aguila




Es una de las piezas históricas de la publicidad local. Y símbolo de una década floreciente para la industria publicitaria argentina. De 1982 es "Fotografía", este comercial que fue finalista del Clio en Nueva York en la categoría Alimentos. Con creatividad de Raúl López Rossi -una de las glorias todavía activas de la publicidad local-, con redacción de Hernán Bado, dirección de Arte de Eduardo Wittemöller y la dirección de Alberto Fischerman, fue uno de los puntos más altos de la agencia Ortiz Scopesi, una firma legendaria de la época.

Bananita Dolca




Parece que los jingles son una marca registrada en el segmento de las golosinas. Y este "calypso" quedó en la garganta de muchos, con un dato que no es menor: la canción incluye el nombre de la marca. Con lo cual, es imposible olvidar de qué producto se trataba, algo que suele suceder, para desgracia de esas marcas. Como en el caso de Tubby, de nuevo se impone el enfoque cartoon, evidentemente muy utilizado pensando en el target primario de estos productos.

Suchard




Aunque en la actualidad los atributos de amistad han quedado en mano de las cervezas y el romance parece ser amo y señor en el rubro de las golosinas, aquí un ejemplo con amigos alrededor de un chocolate. Códigos y vestimentas de principios de los 90 y la aparición de una posterior celebridad: Hernán Caire, entonces con 16 de edad.

Milka Lila Pause




Probablemente Moira Gough haya sido el primer amor imposible para muchos de los que hoy tienen alrededor de 30 (y un poquito mas incluso). Y la responsabilidad es de "Grillo", este comercial de Young & Rubicam para Lila Pause, otra prueba, como la del aviso anterior, que la publicidad es el comienzo de la carrera de muchos.

Otro jingle inolvidable

Es un verdadero hallazgo para los nostálgicos. "Recién te conozco y te quiero" es el nombre de esta canción interpretada por Orlando Netti que gracias a la publicidad quedaría en la mente de muchos como uno de los jingles más recordados de los '80. Lo que casi nadie recuerda es el nombre de la marca, eso que suele pasar. Flickers es la respuesta.