miércoles, 25 de marzo de 2009

Murió el famoso actor Jorge Barreiro

Tenía 78 años y padecía una grave enfermedad. Fue protagonista de "El amor tiene cara de mujer" y "Cuatro hombres para Eva", entre otros clásicos de la televisión. También brilló en cine y teatro.
El actor Jorge Barreiro, quien protagonizó decenas de programas televisivos y fue uno de los galanes de la década de los 60, falleció ayer a los 78 años como consecuencia de una larga enfermedad.
Barreiro, nacido en Buenos Aires el 14 de mayo de 1930, debutó en el cine en "Lucía", una olvidada película de 1963, pero fue al año siguiente cuando alcanzó la cúspide de su popularidad a través de "El amor tiene cara de mujer", un teleteatro de Nené Cascallar.
En ese hito de la TV argentina militaban Delfy de Ortega, Rodolfo Bebán, Angélica López Gamio, Bárbara Mugica, Iris Lainez, Norma Aleandro y un jovencísimo e ignoto aún Arnaldo André, entre otras figuras de primera línea.
Su apostura y buen decir le valieron integrar el siguiente intento de Cascallar, "Cuatro hombres para Eva" (1966), un programa nocturno con temática masculina, cuyo cuarteto completaban Rodolfo Bebán, José María Langlais y Eduardo Rudy.
La pantalla chica contó también con él en el "Show Standard Electric", "Sin palabras", "La historia de Celia Pirán", "Rolando Rivas, taxista", "Papá corazón", "Ese hombre prohibido", "Una promesa para todos", "Novia de vacaciones" y "Stefanía", entre otros clásicos de la televisión argentina.
También actuó en "El oriental" (1982), junto a Alberto de Mendoza; "Señorita maestra", "No es un juego vivir", "Dos para una mentira", "La viuda blanca", "Amándote", "Esos que dicen amarse" y "Zíngara" (2000), su última intervención.
En el cine se lo vio en "Con gusto a rabia" (1965), "Hotel alojamiento" (1966), "Cuando los hombres hablan de mujeres" (1967), "­Esto es alegría!" (1967), "Matrimonio a la argentina" (1968), "Psexoanálisis" (1968) y "En una playa junto al mar (1971).
Actor versátil, ocupó tanto la comedia como el drama, en títulos que abarcan "Estoy hecho un demonio" (1972), "Siempre fuimos compañeros" (1973), "Los gauchos judíos (1974), "La mamá de la novia" (1978), "Comandos azules" (1979), "Una viuda descocada" (1980), "Los hijos de López" (1980), "Ritmo a todo color" (1980) y "Delito de corrupción" (1991).
En "Estoy hecho un demonio" (1972) estuvo al mando de Hugo Moser, quien dirigió la película inspirada en el tema musical homónimo de Francis Smith, fallecido el pasado febrero. En "Había una vez un circo", del mismo año, trabajó junto a los payasos Gaby, Fofó y Miliki y hacía de padre de Andrea Del Boca.
Su amistad con Armando Bo determinó que integrara el elenco de varios filmes con Isabel Sarli, "Intimidades de una cualquiera" (1972), "Furia infernal" (1973), "El sexo y el amor" (1974), "Insaciable" (1976), "El último amor en Tierra del Fuego" (1979) y "Una viuda descocada" (1980), la última película de Bó, con Sarli y José Marrone. Barreiro actuó también junto a su gran amiga Libertad Leblanc en "Donde duermen dos, duermen tres", y cumplió giras por todo el país junto a figuras como Osvaldo Pacheco, Arnaldo André, María de los Angeles Medrano y María Concepción César.
En España fue aplaudido por "Rosas de otoño", de Jacinto Benavente, coprotagonizada por Alberto de Mendoza y la hispana Amparo Rivelles, así como en "Crónica de un secuestro", de Mario Diament, y "Un millón para una rosa", de María Luisa Luca de Tena.
Hombre de carácter sanguíneo pese a su estampa caballeresca, Barreiro supo tener fuertes enfrentamientos con colegas, productores y periodistas, además de haber sufrido graves estados de depresión tras la muerte de su madre en la década del '70.
En los últimos años su presencia era frecuente en los estrenos teatrales, donde solía acudir en compañía de grandes amigas amigas como la locutora Edith Boado, Libertad Leblanc, Diana Ingro y otras damas de la vieja guardia.